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Enfoques de cobertura periodística sobre un desastre climático: el papel de las fuentes científicas
El objetivo de este trabajo es analizar el papel de las fuentes científicas en la cobertura de un desastre climático ocurrido en 2024 en Brasil, que afectó a 478 ciudades y a 2,39 millones de personas (183 muertos). Fueron mapeados los enfoques del desastre a partir de la consulta de fuentes vinculadas a instituciones de investigación y universidades. La noticiabilidad de un hecho no depende solo de sus características objetivas; las fuentes pueden actuar como “news promoters” (Molotch y Lester, 1999), impulsando hechos en pro de sus intereses (Gomis, 2024). En desastres desencadenados por lluvias extremas y prolongadas, los especialistas de las “Hard Sciences” suelen ser consultados para explicar el fenómeno inicial, convirtiéndose en “primary definers” (Hall et al., 1999) gracias tanto a su prestigio, conocimiento y posiciones institucionalizadas como al hecho de visibilizar cierta certeza en un ambiente de crisis múltiples. Delimitan el marco de las discusiones posteriores mediante un “encuadre del problema” basados en “mapas culturales” conocidos. No obstante, además de los factores que detonan los desastres, existen condiciones que los posibilitan, como las vulnerabilidades y, además, distintos paradigmas que los explican (Blaikie et al., 2004). La comunicación de riesgos de desastre exige que el periodismo local asuma un rol protagónico para intervenir en las interconexiones sociales que surgen de las vulnerabilidades y desigualdades que impulsan el desastre (Farret Coma, 2022). Las coberturas se han centrado en aspectos técnicos y ha sido difícil cubrir procesos complejos y actividades biológicos y humanas (Boykoff y Roberts, 2011). La hipótesis planteada sostiene que, cuando un desastre eclosiona, ciertos científicos de áreas específicas concentran el protagonismo mediático, lo que genera coberturas restringidas y no plurales. Las vulnerabilidades ambientales, sociales, económicas quedan encubiertas. La forma en que se eligen las fuentes refleja una concepción hegemónica que atribuye los desastres a “fuerzas externas” —como el exceso de lluvias—, pese a que la UNDRR (2017) no reconoce los desastres como naturales. Metodológicamente, se aplicó un protocolo de análisis a las notas del periódico Zero Hora que fueron titulares y recurrieron a fuentes científicas entre el 1 y el 31 de mayo de 2024. Se examinó el perfil de las fuentes, el contenido de sus declaraciones y el grado de influencia sobre el enfoque de las noticias. Se analizaron 227 notas, de las cuales 48 (21%) recurrieron a científicos como fuentes. De las 71 fuentes citadas, 61 pertenecían a las Ciencias Naturales y Exactas (principalmente Meteorología e Hidrología) y de Ingeniería, y solo 10 a otras áreas. La mayoría de las notas citó solo una (26) o dos fuentes (15) y adoptó un periodismo declarativo sin cruzamiento de fuentes. Los expertos actuaron como “primary definers” en la mayoría de los casos. Cuestiones meteorológicos e hidrológicos predominaron (59 menciones), mientras que otros temas aparecieron solo en 18 oportunidades. Se concluye que, durante el período analizado, las interpretaciones del desastre se centraron en la previsión del tiempo y el nivel de los ríos, en detrimento de enfoques sobre cambio climático y vulnerabilidades socioambientales.
