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Regular o censurar: percepciones ciudadanas frente a la desinformación
España es el tercer país europeo con mayor preocupación por el fenómeno de la desinformación, según el Digital News Report 2025. De hecho, según el Edelman Trust Barometer 2025, un 70% de los ciudadanos españoles consideran que cada vez es más difícil discernir entre lo que es verdadero y falso, aumentando su desconfianza hacia medios y periodistas en un 69% en 2021 a un 81% este mismo año. En este sentido, resulta interesante investigar en qué medida la ciudadanía estaría dispuesta a aceptar que el Gobierno central intervenga en los medios para frenar la información falsa, tal y como fue planteado en la polémica pregunta incluida en una encuesta del CIS en 2020, en donde un 66,7% de los ciudadanos se mostraba de acuerdo con esta medida. El propósito de la presente investigación es analizar el nivel de apoyo a la intervención del Gobierno en medios de comunicación tradicionales y digitales para evitar noticias falsas y la desinformación en función de características sociodemográficas, mediáticas y políticas. Para ello, se realizó una encuesta telefónica con el sistema CATI entre el 1 y el 15 de abril de 2025, teniendo como universo la totalidad de la población española de 18 años o más. El tamaño muestral obtenido fue de n=1.000, por lo que, en el escenario más desfavorable (p=q) y con un nivel de confianza del 95,5%, el margen de error es de 3,1%. La metodología se basa en análisis cuantitativos de tablas bivariadas empleando como dependiente la variable “Medida en la que es necesario que el Gobierno regule los medios de comunicación tradicionales y digitales para evitar noticias falsas y la desinformación”. Los resultados evidencian que las mayores diferencias se pueden encontrar en la ideología, siendo las personas afines a la izquierda que valoran positivamente a Pedro Sánchez y confían en su gobierno las que más apoyan la regulación de los medios. Por el contrario, las personas simpatizantes de la derecha y extrema derecha, así como de sus respectivos líderes, son las que más se oponen.
