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Definir al Influencer en Europa: análisis comparativo y propuesta de consenso
Actualmente nos encontramos inmersos en una transformación constante del contexto mediático, en el que se observa el claro protagonismo del entorno digital. Dentro del mismo, se consolidan, y con fuerza, los Social Media Influencers (SMIs). También denominados líderes de opinión, celebridades de Internet, online personalities o Usuarios de Especial relevancia, entre otras. La variedad de las denominaciones, se complica, si cabe, con la ausencia de una definición consensuada y común (González-Díaz & Quintas-Froufe, 2024). En este sentido, el reciente informe National Rules aplicable to influencers (European Audiovisual Observatory, 2024), evidencia esta situación: tan solo dos países dentro del ámbito europeo, Francia y España, determinan un término y definición legal. La tónica predominante, para el resto de países, es que sean los organismos autorreguladores los que elaboren o colaboren en una definición para su uso en el contexto de la regulación y así ayudar a comprender qué normas le son aplicables. De hecho, en el mismo informe, se evidencia, con sus puntos en común pero también con sus particularidades, hasta 31 definiciones del término diferente: tantas como países participantes en el estudio. Con este punto de partida, este trabajo tiene por objetivo analizar las definiciones del término existentes en el ámbito europeo. De forma específica, se pretende: 1) determinar los países que aportan una definición, tanto en el ámbito regulador como legal; 2) comparar los puntos en común y también las diferencias; 3) elaborar una check-list con los parámetros básicos (o de mínimos), que debería tener el término para ser considerado influencer. Los resultados apuntan a una variedad, sobre todo, terminológica pero con puntos básicos comunes para el acercamiento al término. Las diferencias quedan establecidas atendiendo al recorrido de esta figura en el contexto territorial del que emana. Además, más que en la actividad en sí, se observa el predominio de construir su definición en base a términos económicos, número de seguidores y comunicación publicitaria. Se concluye que es prioritario aterrizar e impulsar una definición de mínimos, consensuada por los países de la UE, ya que facilitaría trabajar en una legislación comunitaria, más allá de hacerlo por países.
