Programa completo »
La incertidumbre mediática en el conflicto de Gaza. El ataque al hospital Al-Alhi
El bombardeo al hospital Al-Ahli en Gaza el 17 de octubre del 2023 constituye un claro ejemplo de la comunicación en un contexto de incertidumbre y urgencia informativa sin medir la parcialidad de las fuentes. La repercusión internacional fue inmediata en las ediciones digitales por el objetivo del atentado y el alto número de víctimas. En cuestión de horas los medios activaron sus propios marcos interpretativos atendiendo a líneas editoriales y geopolíticas con imágenes de caos y versiones contradictorias sobre la autoría del atentado. La selección de los medios atiende a dos criterios muy definidos, relevancia mediática internacional e intereses geopolíticos regionales. Así atendemos al The New York Times y The Guardian por su clara capacidad en marcar agendas institucionales, (Reuters Institute Digital Report, 2025), de la misma forma que el diario El País se distingue como periódico de referencia (Vidal Beneyto y G. Imbert, 1986). A estas cabeceras sumamos dos medios con claro alcance geopolítico y líneas editoriales opuestas, Al Jazeera y The Jerusalem Post. El primero registra una importante presencia en el mundo árabe y The Jerusalem Post se distingue por su proyección proisraelí. Por lo tanto, la selección de medios garantiza la representatividad de diversas perspectivas editoriales y refuerza la capacidad del análisis cualitativo (Van Dijk, 2015; Entman, 2008). El objetivo de la investigación trata esclarecerlas certezas mediáticas ante un hecho que conmocionó a la opinión pública durante el conflicto Israel y Gaza. La metodología recurre al análisis crítico del discurso –ACD- e intenta identificar las estrategias discursivas con una muestra de 86 piezas desde el día del atentado hasta el 20 de octubre. Para descifrar la narrativa establecemos tres marcos interpretativos: frame de responsabilidad, frame humanitario y frame institucional. Los resultados muestran diferencias editoriales en las primeras horas del atentado. La versión digital The New York Times señala a Israel como autor de los atentados en sus primeras piezas informativas para rectificar posteriormente y publicar una nota editorial admitiendo la falta de confirmación, lo que pone de manifiesto el interés de la inmediatez frente al de verificación de las fuentes. The Guardian y El País utilizaron enfoques humanitarios dando cuenta del elevado número de fallecidos, sin asumir responsabilidad editorial sobre la autoría. Jornadas más tarde la atención mediática desplazó la dimensión humanitaria y cedió espacio a la disputa por la autoría. Los intereses geopolíticos Israel-Palestina caracterizaron los enfoques de Al Jazeera y The Jerusalem Post. Al Jazzera tituló “Israelí airstrake kills…” que enfatizaba el fallecimiento de víctimas y la desproporcionada respuesta israelí. El digital The Jerusalem Post atribuyó el ataque a Hamás, sin apenas mencionar el número de muertos. Este medio no contempló la posibilidad de responsabilidad israelí y utilizó un frame institucional de defensa y seguridad nacional que absolvía al Estado israelí, cuando fuentes oficiales ya señalaban lo contrario. The Jerusalem Post cedió el enfoque humanitario al de legitimidades supeditado a intereses regionales.
